Las zapatillas Straubinger han sido diseñadas por David Straubinger con el fin de ofrecer una estabilidad ante los cambios climáticos a los que se enfrentan diariamente las zapatillas de clarinete, flauta y flautín. Estas zapatillas están fabricadas con un proceso totalmente controlado por ordenador lo que permite realizarlas con la mayor precisión posible.
 


ZAPATILLAS PARA CLARINETE

Cada tipo de zapatilla proporciona al instrumento diferente un tipo de respuesta y de tacto en el mecanismo. El nuevo concepto patentado por David Straubinger se basa en el estudio y desarrollo del material más importante de una zapatilla: el fieltro.

Uno puede pensar que podría ser fácil encontrar un material sintético que no estuviera afectado por los cambios de humedad. Sin embargo, muchos materiales no están disponibles para que funcionen como almohadillas ya que el grado de recuperación de éstos es muy bajo. Esto quiere decir que cuando la zapatilla es comprimida y liberada, el material debe volver a su estado inicial inmediatamente. Esto es necesario porque la próxima vez que la zapatilla sea comprimida esta puede ser pulsada con menos presión o con una combinación de mecanismo diferente, por lo que la zapatilla debe de cerrar el orificio correctamente sea cual sea la presión.

Pregúntate a ti mismo: ¿Quiero sentir cómo se mueve el mecanismo simplemente con una caricia de mi mano? o ¿Tengo que empujar para hacer sonar el instrumento porque tengo una zapatilla demasiado blanda y no asienta correctamente?, ¿Cómo de seco suenan mis notas?, ¿Es mi sonido fuerte o sucio? El fieltro controla todos estos factores.

El concepto del señor Straubinger es el siguiente: sustituye la base de cartón por una base y anillos de Delrín. Éste es un material plástico similar al ABS que no deforma como el cartón. Al ser zapatillas fabricadas a mano, cada base y anillo esta especialmente ajustado para cada clarinete y modelo.

El Delrín proporciona una base rígida para la almohadilla de fieltro y soporta la piel por lo que no cambia nunca de posición. La piel, en conjunción con el soporte, controla la almohadilla, es decir, mantiene la piel alineada con el oído del instrumento. Las zapatillas tradicionales de fieltro, las cuáles no tienen soporte, se deforman dando fugas y un ajuste defectuoso al poco tiempo de haber sido instaladas.


En España el certificado reconocido para la instalación de zapatillas Straubinger es Sergio Jerez
 



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